lunes, 27 de junio de 2011




El poema que no digo, 
el que no merezco.
Miedo de ser dos
camino del espejo:
alguien en mí dormido 
me come y me bebe.

Alejandra Pizarnik.

TaL veZ, Yo 

Tal vez desperté pronto, 
oh manantial que imploras por llevarme,
hazlo de una vez por todas, 
corrómpeme, ahógame, que el viento ya vino a contarme.




Tal vez me mecí demasiado,
oh bosque infinito que habito en cada grito,
mi grito,
tu árbol me ama, y yo a él, y a todos los que amo.




Tal vez este exceso que rebalso,
sea mi propia represa,
tal vez quieras, pagano
ser mi presa?



Guada_82







Dedicación 


Cada prosa que engendro, cada desliz, 
desde mis muslos recorren el camino perdido. 
Perdido e inmenso, cada vez más vivido,
como cual inmerso el placer que siento y crece en cada fluido.


Cada paso se que voy con mi sexo,
en cada gesto, y en la risa que padezco.
Enferma y embriagada, despreocupada,
intento caer rendida, y entregada.


Cada boca que no beso, aguarda en secreto,
nunca olvido a mis ancestros, les daré mi amor sediento
a cada uno de ellos, y a cada miembro,
oh amantes que crecen, me desbordan, y debo beberlos. 

Guada_82


1 comentario:

  1. "bosque infinito que habito en cada grito"
    me gustó eso.

    Gracias por pasar. un beso.

    ResponderEliminar